domingo, 18 de abril de 2010

El Superhombre

Te confundís de carta y te enojas. Descubren tu escondite y te enojas. Querés llegar rápido al cielo y tratas de tirar la tiza en el lugar que más te conviene, pero del apuro se te cae afuera del dibujo que hiciste en el piso y te enojas. Sentís la mano de tu compañero y una voz que te grita - ¡Mancha! te vas a un costado y te enojas. No encontras la pieza que falta para terminar de armar el hermoso paisaje que se está formando, desarmas todo y te enojas.
Después de enojarte, tomas esa merienda tan rica que te prepara tu mamá, ya te olvidaste de los enojos y con picardía le decís - ¡Veo, veo! Volviste a jugar, y eso es lo que te hace tan inmenso, siendo tan pequeño.