viernes, 17 de abril de 2009

Una y otra vez

Tengo tanto sueño que no puedo pensar claramente, no puedo estar claramente. Trato de concentrarme para ver si se me ocurre alguna buena idea, pero al rato me encuentro mirando hacia un punto fijo que no me dice nada o simplemente con los ojos cerrados. Escribo tan lento que casi ni yo puedo leerme. Se me cae la lapicera y finalmente, me quedo dormida.
No me doy cuenta de que lo que está sucediendo no forma parte de la realidad, aunque cuando me despierte voy a querer saberlo, ya que estoy soñando algo desagradable. De fondo escucho música, debe ser que dejé mis auriculares puestos, la música me inspira.
No sé cuanto tiempo pasó, me despierto y salgo corriendo hacia el balcón, salto. El impacto me mata instantáneamente. Soñé que me suicidaba. El sueño se hizo realidad, o la realidad es un sueño. Agarro la lapicera y sigo escribiendo, se me ocurrió una idea interesante.